Sobre mí
Soy Augusta, artista autodidacta e ingeniera comercial. Desde siempre he sentido una conexión profunda con la naturaleza y con los espacios de calma que invitan a mirar más lento. Me inspiran los paisajes silenciosos, las texturas que se desgastan con el tiempo, los colores que aparecen sin esfuerzo y esa belleza simple que no busca protagonismo.
El mundo creativo ha sido parte de mi vida desde chica. Crecí rodeada de arte y diseño, y siempre me han atraído la decoración, las manualidades y todo lo que se construye desde lo sensible y lo hecho a mano. A lo largo de los años he explorado distintas disciplinas como la cerámica, la costura, la acuarela, el mosaico y la pintura, siempre como un espacio de conexión conmigo misma.
En paralelo, mi vida profesional se desarrolla en un ámbito mucho más estructurado y analítico, un espacio que me desafía y disfruto mucho. Y es justamente desde ese contraste que nace este proyecto: como un contrapeso y una forma de crear desde la intuición. Hace un tiempo comencé a explorar la pintura de manera autodidacta, dejando que el proceso guiara cada obra, y poco a poco ese gesto íntimo fue tomando forma y sentido propio.